jueves, 23 de julio de 2009

Pero se trata de una aparición tecnológica radical....

-Tengo la teoría de que en el campo de las llamadas nuevas tecnologías, estamos todavía en el paleolítico superior. Las computadoras cuánticas estarán aquí en treinta, cuarenta años. La diferencia, lo novedoso será que en la época de las computadoras cuánticas, dentro de cuarenta años, veremos la actualidad tal vez como vemos hoy los orígenes del teléfono. Primero es monodireccional y luego, se decide, se rompe este esquema y se pasa a ser bidireccional. El teléfono bidireccional provoca pánico en las familias burguesas: "¿Quién controla la voz de un jovenzuelo?, ¿quién sabe si es procaz?, ¿quién sabe qué le dice al oído a nuestra virginal hija...?" Esa era la lógica del teléfono en 1890. En esa sociedad predominaba la tendencia neofóbica, el miedo a lo nuevo. Hoy estamos en una cultura neofílica. Hay un síndrome que es la angustia del cambio tecnológico tan rápido. "¡Ha aparecido tal programa, coño, este programa no lo tengo, joder, tengo que ponerme al día!" Pero, en general, la sociedad moderna occidental desarrollada es neofílica. Ya no es neofóbica como hace cien años. Y por eso hemos entrado ya en el futuro; porque somos neofílicos. Con respecto a hace un siglo, cuando se inicia la revolución tecnológica, con la radio, el cine, el gramófono, el teléfono, etc., era en una sociedad aún neofóbica, que miraba con muchas sospechas lo nuevo. El cine estaba en la mirada de los moralistas. ¡Hombres y mujeres mezclados en una sala oscura! El papa Pío XII prohíbe a los curas ir a las salas de cine. Por eso digo que la diferencia es que la revolución tecnológica moderna en 1900, había una gran sospecha y desconfianza hacia lo nuevo. Hoy los niños son mucho más hábiles porque interiorizan el pensamiento hipertextual. Nosotros somos hijos del pensamiento lineal aristotélico; en cambio, los niños de hoy, de siete años ya han aprendido eso tan maravilloso y tan fundamental que es la estructura hipertextual: saber que un camino tiene muchas ramificaciones.

-¿Le gustaría viajar en el tiempo?

-He leído en la revista Science que habían resuelto en la pizarra las ecuaciones para hacer la máquina del tiempo. Pero sólo se podrá viajar al tiempo pasado del momento en que la máquina comenzó a operar. O sea, no puedes ir al siglo XV sino que tienes que ir al 2012, que es cuando se inaugura. Yo soy voyeur. Confesión impúdica: Gubern es un voyeur. Y te digo más, los cinéfilos somos por definición voyeures, porque si no, no seríamos cinéfilos, sería una contradicción, por eso soy voyeur. Y como buen voyeur, me encantaría atisbar la corte de Luis XVI, me encantaría espiar lo que era el palacio de los faraones, o la vida cotidiana en la Florencia del Renacimiento, de los mercados públicos. Lamento profundamente no poderlo hacer. Ahora, esta es una incursión temporal de viajero que va de voyeur.
una declaración de Izquierda Unida decía: "No, no ha sido Llamazares sino un monigote". Es decir, el mensaje, que no había que leerlo así: "el subconsciente irresponsable de Llamazares ha quemado la foto del Rey, pero no fue Llamazares; por tanto, jurídicamente no es punible". Second Life permite crear unos dobles clónicos en el ciber-espacio que realizan tus frustraciones. Aquello que en la vida real no consigues hacer, lo realiza tu doble en la vida subterránea del ciberespacio. De modo que es una especie de terapia, y yo creo en mi clon feliz, que me compensa de mis infelicidades en vida terrena. No tuvo ninguna consecuencia penal, porque Second Life no es la vida real, es una supravida, una infravida, en las cloacas del mundo. Además Second Life ha sido una experiencia efímera. Pero hay una nueva sociabilidad que pasa por el ciberespacio.

-Facebook, para bien o para mal, revitalizó el viejo concepto de comunidad.

-Sí. La tertulia. Tertulia es una palabra española antigua que designa esas reuniones que hacían en los cafés un grupo de siete, ocho, diez amigos. Gómez de la Serna presidía una en el café Pombo de Madrid donde iba Buñuel, escritores, pintores,etc.. Claro, es verdad que la vida moderna es poco propicia a la tertulia por los horarios laborales. Pero desde el siglo XIX ha habido una tradición de tertulias, reuniones de amigos en cafés que discuten de literatura, política, lo humano y lo divino. Ahora se ha desplazado a la Red.

-La vida real se convierte en vida virtual...

-Se ha creado un mundo paralelo, virtual. Jean Baudrillard lo señaló con mucha pertinencia: "lo virtual está cometiendo el crimen perfecto, porque asesina la realidad y borra las huellas de su crimen". Lo virtual no es más que una tecnificación del mundo de los sueños. Todos tenemos un mundo onírico, en el que hacemos cosas prohibidas, sueños eróticos, transgredimos leyes, normas, matamos a nuestro enemigo, quedamos impunes. Pero de pronto se inventa un sistema, una máquina que permite que los sueños salgan del campo inconsciente, onírico y se realicen a través del ciberespacio, y es el mundo virtual. Se asesina la realidad, se reemplaza por lo virtual, y se borran las huellas del crimen. El crimen perfecto, Baudrillard dixit.

-Hay una exhibición casi excesiva del yo en la Web, muchas veces para decir aquello que no se dice en los terrenos "reales", pero también esa exhibición es mentirosa...

-En los chats es muy evidente. Esas mentiras en el ciberespacio dificultan el encuentro en la realidad. Pues si tú has dicho: "Yo mido uno ochenta y cinco, o uno noventa", y ella dice "Yo tengo ojos azules y soy rubia", y es mentira. Claro, ¿quién coño se va a citar luego en el bar para desmontar todo ese fantasma, este doble fantasmático que tú has creado virtual para poder ligar con el otro, no? Es un carnaval, un juego de máscaras.
Y hay hombres que se hacen pasar por mujeres, mujeres que se hacen pasar por hombres, y bueno, por supuesto, el acoso sexual a los niños es muy conocido. Por lo tanto, es un sistema que se presta a la simulación. La eliminación del cara a cara permite todas las ficciones y todas las distorsiones.

Ahora las tribus urbanas pertenecen y forman parte de la red como los floggers...

-De alguna manera se está configurando una topografía virtual nueva, en la cual hay tribus urbanas en el ciberespacio que evidentemente tienen la ventaja de que su agresividad es virtual, no física. No pueden hundir el cuchillo en la carne del otro. Las tribus urbanas de Barcelona son gente muy primitiva que probablemente no ha accedido todavía al estadio de cibercomunicador, de extracción baja, muy violenta, poco cultivada. Y presumo que son todavía tribus urbanas físicas, territoriales, porque no han accedido a la cultura de la informática, de la computadora. Parecería que la violencia real se está reconociendo hacia la violencia virtual. Salvo para aquellos que no han podido acceder todavía al estadio de la cultura informática donde evidentemente, hay un norte y un sur. No sólo hay un norte y un sur cuando decimos "en Manhattan hay más teléfonos que en todo el continente africano". Hay un sur en Barcelona, en Buenos Aires.... Hay gente de clase media que está bien equipada, pero evidentemente, hay gente que es víctima de la brecha digital.

-¿Lo sorprendió la irrupción del libro electrónico? ¿Es un sustituto válido del papel?

-Hace unos diez años ya me invitaron a la Feria del Libro en Madrid a dar una conferencia sobre el libro electrónico. No es un invento de hoy. A pesar de la crisis acabará triunfando. Profecía. Tardará porque sobrevive en los lectores el hábito grande, del tacto del papel, de las portadas, y el diseño. Entiendo las ventajas: poder tener un soporte, en el cual tienes no un libro sino una biblioteca entera.
la figura del líder de opinión, que ya existía, hoy sea más necesaria que nunca debido a la sobrecarga de información que hay en la Red, para que me diga "esto es pertinente" o "esto no".

-Y también cambian los hábitos sociales, de consumo...

-Los medios tradicionales han si¬do erosionados no sólo por la pira¬tería, dado que además de música se comercializan películas, sino por el acuerdo entre Hollywood con Apple. Desde entonces, se venden las películas en DVD al mismo tiempo que en la tienda I-Tunes de Apple, –antes salían un mes más tarde–. Esto significó un nuevo hachazo a las salas de cine, a los cineastas precarizados por el consumo del llamado cine en el so¬fá , la gente ve cine en casa, con el DVD, o las películas de tv, con la piratería, etcétera. Pero además, se da un hachazo al DVD. Y todo eso se diseñó cuando estaba inicián¬dose la crisis. Una crisis que nadie sabe muy bien cómo terminará.

-Este sistema nos pone en ca¬mino a la reclusión, al consumo individual. Pero también hay gente que se junta a ver en co¬munidad series como Lost... que bajó de Internet...

-La socialización es más selecti¬va. Afortunadamente, en nuestros países, y también en la Argentina, tenemos una institución que hay que salvar a toda costa: la disco¬teca. Habría que declararla una institución de interés nacional con subvención estatal, porque es el lugar de encuentro de los jóvenes en edad de socializarse erótica y sexualmente. Es el espacio lúdico en el cual la gente que tiene entre diecisiete y treinta años, puede ir ahí a "ligar", algo que en la pan¬talla no toca. Esto demuestra la vigencia de la agorafilia en una franja juvenil. Incluso se ha dicho mucho que las salas de cine han seguido aguantando la tempestad, y la competencia de la televisión y del DVD porque hay un segmento adolescente, o postadolescente que va al cine como actividad sociali¬zadora. Cada vez más el cine está en declive, pero se han inventado los multicines por razones econó¬micas con seis, a ocho salas, por¬que un proyeccionista en la cabina atiende a ocho películas. En estas ocho salas, hay una donde una película va muy bien, y esa com¬pensa a dos que van menos bien. En América Latina esos multi¬cines han sido la salvación de la producción local. Gracias a esas salas una producción de Hollywo¬od mantiene a una argentina. ¿Y qué ocurre en los hogares? Está cada vez están más equipado con terminales audiovisuales. El pro¬blema del polo hogareño es que en las clases menos favorecidas es poco atractivo. Es decir, que el se¬ñor rico, sí tiene una casa de 500 metros cuadrados, y él puede te¬ner unos sofás gigantescos, invitar a quince amigos, ahí se tumban a fumar un porro, y ver una pelí¬cula. Si tienes un apartamento de sólo cuarenta-cincuenta metros, pues ya no es tan glamoroso. Pero es verdad que la socialización hu¬mana es una necesidad. Es sabido que la comunicación mediada por pantalla, que todos usamos, y yo también, mutila cuatro quintas partes de la comunicación cara a cara. La comunicación gestual, el tono de voz, que puede delatar una mentira, la mirada, el olor sen¬sual, el tacto, el sonrojo o ha huido la mirada. Recuerdo una carta del presidente Abraham Lincoln a un senador impertinente en la que le decía: "Si estuviésemos cara a cara, ¿me diría usted lo mismo?". Bueno, esta frase de Abraham Lincoln finalmente demuestra que no es lo mismo comunicarte cara a cara que por mediaciones. Y sabemos todos perfectamente que ha habido estafas: "Mido uno ochenta y cinco, soy rubio de ojos azules". Envían la foto tras opera¬ción quirúrgica digital, para elevar la nariz y el color de los ojos. Por lo tanto, mi diagnóstico, esquemá¬tico y rudimentario, es: tenemos muchísima información y poca comunicación, o comunicación de poca calidad. –

-El mensaje de texto y el chat generaron un idioma, a veces, incomprensible. Pero, al fin y al cabo, ¿es una comunicación degradada o es otro tipo de co¬municación?

-Los SMS y el chat están crean¬do una nueva jerga. Los lingüis¬tas hablan de socialectos; en este caso son segmentos sociales que instalan una jerga, que tiende a ser comprimida, económica, por ejemplo, en vez de poner "que" ponen una "q", en lugar de "más", un +, pero hay contradicciones muy interesantes. Los emotico¬nes fueron un buen intento de in¬troducir elementos icónicos para calentar la comunicación, hacerla más emocional. Pero al lado de una comunicación muy econó¬mica y comprimida añaden, por ejemplo, "jeje"; "jaja", que es una extensión antieconómica del texto. Lo cual quiere decir que el texto no está coloreado emocionalmen¬te, como la comunicación cara a cara, y entonces hay que añadir o emoticones o "jeje" "jaja", que vio¬lenta la tendencia a la economía comprimida del texto. Esto revela que tenemos mucha información y poca comunicación, y hay que inventar ortopedias emocionales – – para calentar la comunicación interpersonal.

-También hay experiencias interesantes de desdoblamiento de personalidad como Second Life...

Aquí hubo un episodio político muy interesante. Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Unida, en una campaña electoral sacó el mechero y prendió fuego a una foto del Rey en Second Life. Hubo conmoción y
Román Gubern: "La nueva sociabilidad es virtual"
Román Gubern, pionero en el análisis de medios visuales, dice que los nuevos lazos sociales se producen en Internet. Por eso defiende las discotecas, baluartes del "antiguo" contacto corporal.
Por: Hector Pavón

"FACEBOOK ha revitalizado la tertulia", dice Gubern especialista pionero en análisis de medios visuales.
Román Gubern es un vo¬yeur" dice de sí mismo el semiólogo, guionista, es¬critor e historiador de cine catalán con el tono de declaración exclu¬siva. Llovizna en Barcelona mien¬tras Gubern se encuentra, a los 75 años, trabajando en su estudio en varios proyectos a la vez. El depar¬tamento que parece sostenido por una estructura de libros se ubica en un barrio "argentino": estatua de San Martín, avenida de nombre República Argentina y un afiche de Mafalda (sobre quien Gubern ha escrito) que promueve clases de español y literatura. Gubern, pro¬fesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, autor de más de 40 libros, se entusiasma al hablar de lenguajes y fenómenos que traen las nuevas formas de comunicación.


-¿Cuál es su interpretación so¬bre la pérdida de lectores de los diarios de papel?

-Ocurre que los jóvenes van di¬rectamente a Internet. En mi Facultad, de Comunicación Au¬diovisual, la profesora de radio estaba asombrada porque men¬cionaba estrellas radiofónicas de otras épocas y los alumnos no las conocían. No las conocen porque se despiertan, van a Internet y ya. Prescinden de los medios tradicio¬nales. Aquí hay un gap (brecha).Igual que se habló de la brecha digital, del distant gap , que seña¬la que Africa tiene sólo el dos por ciento de conexiones a Internet, hay un distant gap dentro de las sociedades desarrolladas porque el ciento por ciento de los jóvenes universitarios españoles sólo se in¬forman por Internet. En cambio, en los mayores de sesenta años, el uso es del 10 ciento. Y además, Internet se ha convertido en un instrumento de socialización muy activo con las redes sociales. Decía alguien que con las redes sociales, en vez de bajar películas, música, los jóvenes lo que hacen ahora es subir sus fotos, sus películas. O sea que antes era mono-direccio¬nal. Por lo tanto, se ha convertido en una red de socialización activa para los jóvenes. Hace poco hu¬bo un crimen en Andalucía: una pandilla mató a una chica de die¬cisiete años. Y la policía entró en una red social, porque ahí estaban todas las tertulias de la pandilla, y así agarraron a los culpables. Cla¬ro, todo esto erosiona los medios tradicionales.

-El blog ya tiene cierta antigüe¬dad, ¿qué función cumple hoy?

-El blog es un descendiente le¬jano de lo que en la revolución cultural china fueron los diarios, periódicos murales, donde cada uno ponía lo que quería en la pa¬red. En el ciberespacio hay una sobreinformación y eso equivale a desinformación. Hoy más que nunca siguen siendo necesarios los líderes de opinión. Porque si, como ha ocurrido alguna vez, un parlamentario insulta al Rey en su blog, yo me entero porque en el diario me señalan "el senador tal ha insultado al Rey en su blog", dado que yo no tengo tiempo ni ganas, ni criterios, para repasar todos los blogs. Por lo tanto, la so¬breabundancia de información en la Red, hace que
Román Gubern (1934-)
PERFIL BIOGRÁFICO Y ACADMICO



Nació en Barcelona, España, en 1934. Es catedrático de Comunicación Audiovisual de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Barcelona, de la que ha sido decano. Ha sido Presidente de la Asociación Española de Historiadores del Cine y pertenece a la Association Francaise pour la Recherche sur I'Historie du Cinema. Miembro de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la New York Academy of Sciences, de la American Association for the Advancement of Science y del Comité de Honor de la International Association for Visual Semiotics. Ha trabajado como investigador en el Massachusetts Institute of Technology y como profesor de Historia del Cine en la University of Southern California. Premio de ensayor de Fundesco 1986. Ha sido director del Instituto Cervantes en Roma.
Entre sus numerosas obras: Historia del cine, Danae, Barcelona, 1969; Godard polémico, Tusquets, Barcelona, 1969; La novela criminal, antología de textos y prólogo, Tusquets, Barcelona, 1970; El lenguaje de los comics, Península, Barcelona, 1972; Mensajes icónicos en la cultura de masas, Lumen, Barcelona, 1974; Homenaje a King Kong, Tusquets, Barcelona, 1974; Literatura de la imagen, Salvat, Barcelona, 1974; Cine contemporáneo, Salvat, Barcelona, 1974; Un cine para el cadalso. 40 años de censura cinematográfica en España (con Domènec Font), Euros, Barcelona, 1975; El cine español en el exilio 1936-1939, Lumen, 1976; El cine sonoro en la II Republica (1929-1936), Lumen, Barcelona, 1977; Comunicación y cultura de masas, Península, Barcelona, 1977; Las raíces del miedo (con J. Prats), Lumen, Barcelona, 1978; La censura. Función política y ordenamiento jurídico bajo el franquismo (1936-1975), Península, Barcelona, 1981; Cine para leer, Editorial Mensajero, Bilbao, 1986; 1936-1939: La Guerra de España en la Pantalla. De la Propaganda a la Historia, Filmoteca Española, Madrid, 1986; El simio informatizado, Fundesco, Madrid, 1987; La caza de brujas en Hollywood, Anagrama, Barcelona, 1987; Los comics en Hollywood. Una mitología del siglo XX (con Javier Coma), Plaza y Janés, Barcelona, 1988; El discurso del comic (con Luis Gasca), Cátedra, Madrid, 1988; La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas, Akal, Madrid, 1989; Espejo de fantasmas. De John Travolta a Indiana Jones, Espasa Calpe, Madrid, 1993; El discurso del comic (con Luis Gasca), Cátedra, Madrid, 1994; Del bisonte a la realidad virtual, la escena y el laberinto, Anagrama, Barcelona, 1996; Proyector de luna, Anagrama, Barcelona, 1999; El eros electrónico, Taurus, Madrid, 2000.
PENSAMIENTO Y EXPRESIÓN CIENTÍFICA



La obra de Gubern se sitúa en tres planos bien definidos. Las contribuciones a la historiografía del cine, con una importancia especial en lo que se refiere al cine español; sus trabajos sobre el lenguaje del cómic, y textos centrales en los que analiza la imagen en nuestro tiempo, el cambio tecnológico y la reubicación social del individuo y la cultura en el nuevo escenario.
Entre sus numerosos textos cabe destacar un libro temprano Mensajes icónicos en la cultura de masas (1974), de gran importancia en el desarrollo de su pensamiento, que volverá a tener continuidad en la plasmación del concepto de 'iconosfera', como espacio envolvente del imaginario colectivo contemporáneo, como ambiente social, en Del bisonte a la realidad virtual (1996). También, El simio informatizado (1987), una reflexión filosófica sobre la evolución de la conducta del primate humano desde los orígenes remotos de la hominización a la sociedad postindustrial. Para Gubern, el hombre ha sido, en efecto, el único animal capaz de construir y organizar intencionalmente y generar un entorno tecno-cultural de gran complejidad, del cual hoy depende para sobrevivir. Aunque en este diseño del entorno tecno-cultural no ha previsto todas las consecuencias que para la especie puede derivarse de la interacción mutua. La dimensión antropológica de este trabajo reaparece en El eros electrónico (2000), donde analiza las implicaciones emocionales y afectivas de los nuevos medios en las formas de vida, como la expansión de la pornografía, los arquetipos eróticos, los usos amorosos del correo electrónico y los ensueños eróticos que la imagen digital; en definitiva, el cibersexo.
Para que su poética sea a la vez completamente localista y absolutamente universal, Juan L. Ortiz no necesitó viajar demasiado a lo largo de su vida. El complejo recorrido por sus senderos interiores, poblados de “cielos que se cerraban sobre un monte lleno de largos brazos negros y miradas lívidas” que había comenzado en Gualeguay, continuó en Mojones Norte, enclavado en plena selva de Montiel donde su padre fue capataz de estancia, continuó luego en Villaguay para regresar, a los diez años, a su amada Gualeguay.

Entre estos pocos kilómetros, sin embargo, se fue conformando un niño contemplativo inclinado a la soledad, actitud que se constituirá en una de sus marcas indelebles. Tanto, que a pesar de recordar con afecto sus escapadas a Buenos Aires, de la que rescataba la bohemia de una pobreza enriquecida por sus estudios libres en Filosofía y Letras, las clases de literatura en la Universidad de La Plata, su relación con algunos amigos entrañables y, sobre todo, la lecturas de poetas que le fueron abriendo su propio camino, nunca pudo soportar el movimiento vertiginoso y agitado de la gran ciudad.

Era dueño de una formación literaria envidiable. Rilke, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Mallarmé, Pound, Eliot, Maeterlinck, Tolstoi, entre una lista interminable de autores, fueron sus inseparables compañeros junto al sereno transcurrir del río Gualeguay. No obstante, o precisamente por ello , su primer libro “El agua y la noche”, selección de poemas manuscritos, apareció recién en 1933, gracias a la insistencia de Córdoba Iturburu, César Tiempo y, especialmente, de su gran amigo Carlos Mastronardi.

En su segundo libro “El alba sube”, publicado en 1937, no sólo el paisaje cobra mayor protagonismo sino que va afirmándose con más fuerza su despojamiento de las cosas materiales. Este desapego será uno de los pilares que le permitirá alcanzar el sello distintivo de una exquisita espiritualidad. En el poema “Hay entre los árboles” se pregunta:
“¿Hay entre los árboles una dicha pálida.
final, apenas verde, que es un pensamiento
ya, pensamiento fluido de los árboles,
luz pensada por éstos en el anochecer?”
Pero ha de ser en “Fui al río” de su tercer libro “El ángel inclinado” (1938), donde Juanele celebra con incontenible alegría su fusión con la naturaleza, la que ya nunca volvería a ser la otra parte de la ceremonia dialógica. Por fin, él era el río y el río era él.
“Regresaba
--¿Era yo el que regresaba?--
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
¡Me atravesaba un río, me atravesaba un río!”

Esta consustanciación no excluía, ciertamente, un agudo dolor por la guerra civil que en ese momento padecía España. Cuando Rilke decía que el día de nuestro nacimiento encamina tanto a morir como a vivir estaba hablando con dulce piedad acerca de la inevitable angustia que le producía la finitud del ser, angustia que mitigó a través de la lectura de la Biblia y su profunda fe en Dios. La sensibilidad de Juanele tenía el mismo tono mayor que la de su admirado Rilke, sólo que fue depositando la esencia de su fe en un sincretismo, abarcador por definición, que fusionó lo inefable de sus percepciones con los elementos concretos del paisaje. Esta maravillosa fuente fenoménica le permitió elaborar una poética de gran belleza lírica, de hondo sentimiento de misericordia tanto hacia lo humano como hacia los elementos y criaturas de la naturaleza. Modeló cada palabra creando delicados matices de una sutileza incomparables, emergiendo, así, una inmanencia con mucho de trascendencia.

En “La rama hacia el este” (1940) pero más aún en “El álamo y el viento” (1947), muestra el conflicto anidado en su alma: Vivía en la natural serenidad de su entorno y a la vez, sentía una desgarrada impotencia por el espanto que significó la segunda guerra mundial. Los temas insisten sobre el dolor, la angustia y el mal, como odioso contaminante.



Por otra parte, en “El álamo y el viento” se pueden leer sus primeros poemas extensos donde, a pesar de que el seguimiento de su decir se asemeja a un andar por meandros, no desdeña por cierto el ordenamiento de la narrativa. En estos poema es posible internarse en su particular cosmovisión del universo, a través de sus constantes percepciones y su permanente lirismo. Los poemas “Las colinas” de “El alma y las colinas” y “Gualeguay” de “La brisa profunda”, son dos claros ejemplos de ello. Es en este libro donde intenta, además, el develamiento de la esencia de todo cuanto le rodea bajo la forma de interrogaciones. Preguntar y preguntarse. Traspasar lo oscuro y ver en qué consiste el misterio, llegar hasta la despersonalización si fuese necesario para poder así informar acerca de sus hallazgos. Sólo que la luz que esplende detrás de la oscuridad nos observa y nos retacea su grandiosidad, quizá porque nuestra capacidad de comprensión es insuficiente para aprehenderla.

En sus libros posteriores “El aire conmovido” (1949), “La mano infinita” (1951), “La brisa profunda” (1954), “El alma y las colinas” (1956) y “De las raíces y del cielo” (1958), la red que va tejiendo con su natural compasión por todas las criaturas vivientes, la memoria recreadora de lo que amó, y la captación de los sutiles colores y las voces que emanan de la naturaleza, se va haciendo cada vez más compleja y, paradójicamente, también sus visiones se despojan más.

“El junco y la corriente”, producto de lo vivenciado en su viaje a China y otros países de Oriente, y “La orilla que se abisma”, fueron publicados en 1970. Con prólogo de Hugo Gola apareció en Rosario “En el aura del sauce” -que los incluye-, antología de lectura imprescindible, gracias a la cual es posible sentir el placer por la multiplicidad de imágenes y riqueza de símbolos en una poética casi despojada de metáforas.

En 1942 se radicó en Paraná hasta donde llegaban, a manera de una peregrinación laica, amigos entrañables, estudiosos de su poética y poetas de todas las edades pero, y sobre todo, lo visitaban los jóvenes atraídos no sólo por la calidad de su poesía sino por la transparencia de su conducta. En Juan L. Ortiz, poesía y vida son por completo inseparables. Tanto que de su ética surge su estética y su estética profundizará su ética.

El 2 de setiembre de 1978 Juanele abandonó definitivamente su cuerpo, el que fue llevado de regreso a su amado Gualeguay, quedando para siempre su espíritu con nosotros, caminando entre las páginas de sus libros.




Ketty Alejandrina Lis
LA OBRA

La Obra será un caja semejante a la que se utiliza para revelar fotos, en una de las caras, por las que pasarán mis manos. Atravesarán dos mangas (como se hace con las fotos) y estarán pintadas con motivos de animales y árboles. Ellas danzarán abrirán y cerrarán el cortinado tratando de tomar las del espectador, representando la vinculación y sentimientos de los elementos presentados.
La otra cara de la caja (prisma rectangular),contraria a la descripta , llevará un velo para abrir. En el interior de la caja habrá agua de río y pecesitos. Luces de colores en las paredes.

La idea central a desarrollar es la relación armoniosa y natural que hay entre los elementos que componen la naturaleza, transformación mágica que realiza Juanele, con características propias del arte oriental y la simpleza de las cotidianidad.
La cotidianidad se vuelve “sublime” en las manos de este poeta. La armonía del ciclo de la vida en cada ser y a la vez en la totalidad del Universo. La representación de los vínculos entre seres humanos, animales, plantas, agua, río, cielo y los sentimientos que entre ellos se plantean. A veces los objetos y animales cobrando carácterísticas humanas acercándolo a la especie.
Juan L. Ortiz, Localismo y universalidad en Juan L. Ortiz
Cuando ese exquisito poeta griego llamado Odisea Elytis, premio Nobel de literatura 1979, escribe en el poema “Cuerpo de Verano”, de su libro “Sol el primero”:
“Ahora el cielo quema incienso
Las frutas tiñen sus bocas
Los poros de la tierra se abren poco a poco
Y junto al agua que gotea silabeando
Una planta enorme mira al sol fijamente!”
está bien lejos de describir un paisaje determinado, aún cuando en sus poemas se presente una y otra vez el profundo azul del mar helénico y la luminosa transparencia de su cielo.

Cuando Juan Laurentino Ortiz, nacido el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, Departamento de Gualeguay, Provincia de Entre Ríos, escribe en el poema “Deja las letras”, de su libro “De las raíces y del cielo”:
“El sol ha bebido sus propias perlas
y hay apenas de ellas una memoria por secarse…
No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas…
¿Viste alguna vez la melodía de los brillos?
¿La viste ondular, todavía de gasa,
desde tus pies al cielo, sobre el río?”
también está bien lejos de describir un paisaje. Apenas si se apoya suavemente en él, lo hace penetrar en su corazón y lo transforma en poesía. Una poesía de esplendorosa espiritualidad donde convive su decir siempre delicado y leve con una infinita piedad hacia la condición humana.
TRABAJO PRACTICO NRO 2

´PRESENTACION

Este trabajo responde a una consigna oral planteada por la Prof. Isabel Tamayo, de la cátedra “TECNICAS CONTEMPORANEAS AUDIOVISUALES”, de la carrera “Licenciatura en Artes Visuales, de la UADER”.
Consiste en la creación producto de lecturas sugeridas, biografía y obra de Juan L. Ortiz, Gubert, Berger, Babell,de una obra en forma de caja cuyos elementos constitutivos estimularán la totalidad de los sentidos, incluyeran al disfrutador el ambiente en el que se presentara.
Roman Gubert:

”Nosotros somos hijos del pensamiento lineal aristotélico; en cambio, los niños de hoy, de siete años ya han aprendido eso tan maravilloso y tan fundamental que es la estructura hipertextual: saber que un camino tiene muchas ramificaciones."

Esto es lo que he experimentado al adentrarme en este mundo fantástico de la Literatura, el Cine, el Arte¡



DESARROLLO

A Teresita Fabani
La sombra, al fin, la sombra en que ya casi flotabas,
te cubrió, frágil niña, con la ola temida
que golpeaba contra tu cabecera en el desvelo visionario.
Ah, la luz del alba celeste, en las cortinas, qué vana,
qué vana la franja de oro desvaído en la pieza,
y qué vanas las flores, y qué vano el gesto largo de tus brazos,
llamando, ay, llamando sobre tu cabellera ya medio anegada.

Los finos brazos de cera hacia una luz con alas, apenas luz,
pero donde temblaban jardines y campanas de media tarde,
hacia, a pesar de todo, la esperanza, otro ángel,
que solía traerte un chal para los breves hombros al crepúsculo,
un aire amigo, lírico, para la asfixia de la noche,
y un ligero conjuro para los fantasmas últimos de la noche…

Qué solos, frágil niña, qué solos los largos brazos llamando!
¿Se desesperaron frente a la crecida extraña, extraña?
¿O encontraste en lo hondo, en la pálida aurora abisal,
que “todo tenía nombre”, el nombre, ay, cambiante pero el
único de nuestro amor
y del amor de todo con los números de que tu alma ya estaba
melodiosa?
Oh, si esa melodía oscura de tu alma
se hubiera fundido dulcemente, y en seguida
con las ondas que traerían ahora el día profundo, musical
—esas ondas que habías sentido y que rehuías, marea etérea,
infinita, de estrellas en el vértigo—,
y estarás ya, frágil niña, de vuelta en estas ramas que se mecen,
serena ya, de aire sobre nuestra tristeza
y nuestra inquietud vaga por ser dignos de ti
hasta en los menores gestos grises de una mañana de invierno:
criatura toda de música, de la música de aquí y de la música
de allá,
atravesada como un lirio sobre la corriente del límite,
crucificada largamente, largamente, sobre el filo mismo del
límite:

del aire, frágil niña, del aire y de estas ramas,
la sonrisa sin herida, y la voz sin penumbra rota ahogada…
al fin, al fin?
Juan l. Ortiz

viernes, 10 de julio de 2009

Recomiendo de todo corazón la visita a la PAGINA OFICIAL DE ROMAN GUBERN¡ es para deleitarse con esta producción...el video es muy completo y da un pantallazo muy bien elaborado de la Historia de las Artes cine, pintura, literatura en un contexto histórico. Gracias¡

jueves, 9 de julio de 2009